¿Hacia dónde vamos? – Los signos

En mis 56 años ha habido unas noticias relacionadas con catástrofes medio ambientales que me han causado un gran impacto, curiosamente todas relacionadas con el petróleo.

Una el desastre del Exxon Valdez en 1989 donde se vertieron 37 millones de litros de hidrocarburos al mar, uno de los más limpios del mundo. Dos el desastre del Prestige en la costa gallega en 2020: 77 millones de litros de fuel y la última ver los pozos de petróleo de Kuwait ardiendo tras la retirada del ejército iraquí con la inmensa emisión de CO2 a la atmósfera y la contaminación

Afortunadamente estas noticias no se producen a diario, pero si lo hacen con una frecuencia demasiado alta para lo que quisiéramos. Fukushima, Chernobil, masacres étnicas, el desastre de Bhopal en la India, nubes de contaminación en las grandes urbes y un lamentable largo etcétera

De cerca de los mil millones de especies que hay en el planeta, somos la única que no solo es capaz de terminar con otra, sino que además somos capaces de terminar con nosotros mismos. Decidimos que una planta llamada tabaco se podía fumar y ahora gastamos millones de euros en atender a enfermos de cáncer de pulmón y gente enganchada a una máquina de oxígeno.

Sembramos el mundo con millones de micropartículas de plástico que junto a los millones de kilos este mismo material que hay en el mar, se nos introduce en el organismo con efectos nada buenos.

En invierno no podemos pasar frio, en verano no podemos pasar calor, nos tenemos que desplazar de una parte a otra del planeta en tiempo record y todo ello lo queremos sea cual sea el coste energético para producirlo.

El amigo Marck Zuckerberg nos dice que, como le preocupa mucho el futuro del planeta, va a poner los data center en el mar para refrigerarlos más fácilmente. Primero será Facebook, luego será Google, Luego será Apple, luego será Microsoft y así otro triste largo etcétera.

Lo que no dicen eso tiene un coste conocido que no es otro que la transferencia de energía entre el agua y las fuentes de calor, es decir, usted enfría el calor y calienta el agua. En otras palabras, las merluzas nos pueden llegar ya cocidas. Llegará el día, y no está lejos, que en los mapas térmicos veremos manchas rojas en medio del mar allá donde lo grandes hayan puesto un data center, y no vamos a hablar de las ventajas de tener un data center en medio de un océano donde no rige ningún tipo de legislación sobre protección de datos.

Hace unos días la prensa daba la noticia que Donald Trump ponía fin al tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio firmado con Rusia. Además, ambos mandatarios Trump y Putin se reunían para “hablar del tema”.

¿Ustedes nos toman por gilipollas?, ¿ustedes piensan que nos vamos a creer que en menos de 24 horas rompen un tratado que nos acerca a la “guerra fría” y se reúnen para solucionarlo?.  ¿No será que el problema se llama China?. ¿No será que se han enterado que los chinos tienen un potencial muy superior al que pensaban?. ¿No será que están buscando una excusa para igualarse con los chinos?

Recuerdo los tiempos de la “guerra fría” (pongamos que desde 1945 a 1991 con la caída del muro y el bloque comunista) donde cada potencia era capaz de destruir la tierra 76 veces (por poner un número). ¿Y para qué esa capacidad de destrucción?, ¿es que no les vale con la primera?. Las otras 75 eran un estúpido gasto de dinero que habrían empleado mejor en investigación, ayuda al tercer mundo etc.

Y ya que hablamos de China, hoy desayunando leo en el periódico que los investigadores de este país han llegado a un sistema de reconocimiento facial con una tasa de éxito prácticamente del 100%. ¿Y esto es importante o es malo?: pues no, pero la energía nuclear tampoco lo es y mira el panorama

Este sistema de reconocimiento, junto a Echelon, junto a PRISM y la colaboración de los grandes manejadores de datos (Facebook, Twitter, Google, Microsoft, Apple etc) puede hacer que se termine el concepto de “intimidad” en menos de 5 años. ¿Y por qué 5?: porque en 5 años, la tecnología que los normales no conocemos (pero que existe) habrá multiplicado por 10 o por 100 o por 1000 su capacidad de proceso con respecto a los sistemas actuales

¿Esto significa “pasarse por –salve sea la parte- las legislaciones sobre protección de datos y derecho a la intimidad? …… Efectivamente, ¿y?. ¿Es que a las grandes corporaciones y gobiernos eso les importa algo?. Y que nadie crea que «eso es cosa de chinos». Para nada. Occidente está en ello y, o bien ya lo tiene, o está al caer (con ese nivel de precisión)

Ya no se trata de la dictadura comunista o la dictadura capitalista, se trata de la «dictadura de los datos»

Recordemos que, según Snowden, la NSA recoge 3.000.000.000 de documentos en un mes (si; tres mil millones)

Así que resumiendo:

  • Nos estamos envenenando a nosotros mismos, lo asumimos y no nos asusta porque “no nos toca de cerca” ….. o eso creen algunos
  • Hay especies de animales en Guinea que aún no han sido descubiertas y ya sabemos que en 20 ó 30 años no existirán y se unirán a la lista de las especies con las que ya hemos acabado
  • En general el planeta sufre un nivel de degradación en el que ya queda poco para llegar al punto de “no retorno”, es decir, llegados a ese punto se luchará por el agua, se invadirán los países para robar recursos (esto ya se hace), se eliminarán sociedades enteras para quitarles sus bienes (esto ya se hizo)
  • Somos conscientes de vivir en un sistema falso que dice defender nuestros derechos pero que no deja de ser una gran estafa para espiar nuestra vida, saber de nosotros, vendernos más y manejarnos mejor
  • Nuestra sagrada democracia es manipulable a través de redes sociales
  • Ya hemos comprobado que hay poderes para los cuales “el fin justifica los medios”

He dejado para el final algo que es un claro indicador de lo que el ser humano es capaz de hacer: el holocausto.

Había escrito “holocausto judío” pero he borrado la palabra “judío” porque realmente fue un holocausto de judíos, gitanos, comunistas, socialistas, homosexuales etc. He leído mucho sobre el tema y siempre me he preguntado cómo es posible llegar a eso. Cómo fue posible que los miembros de las SS y sus carniceros, que ERAN PERSONAS NORMALES, tenían familias, hijos, jugaban con ellos, tomaban cañas, contaban chistes, tenían vacaciones y fines de semana pero los luenes se convertían en auténticos animales carentes de escrúpulos

Fue la escritora/ensayista/filósofa estadounidense (alemana con la nacionalidad retirada) Hanna Arendt quien me lo aclaró escribiendo “los genocidios no los hacen los monstruos ni los fanáticos sino personas normales y corrientes que siguen ciegamente los mandatos de un líder y los preceptos del Estado”

Hanna Arendt inspiró también a Julian Assange para escribir estas palabras:

«Google se interpondrá –y por tanto el Gobierno de los Estados Unidos– entre las comunicaciones de todo ser humano fuera de China (malvados chinos). Los productos son cada vez más maravillosos; los jóvenes profesionales urbanos duermen, trabajan y compran con más rapidez y comodidad, la democracia va siendo sutilmente subvertida por las tecnologías de vigilancia, y el control es felizmente relanzado como “participación”; y nuestro orden mundial de dominación, intimidación y opresión sistematizadas continúa en la oscuridad sin sufrir rasguños o sólo vagamente molesto.»

Continuará ………. ¿Hacia donde vamos? – Los actos (2 de 2)